Algunos amigos me han preguntado por ciertos casos de las manos. En otras personas he observado cuando conversamos de sus circunstancias de vida lo que les afecta en las manos. Algunos se comen las uñas –yo lo hacía de joven-, otros se cortan los dedos, algunos tienen las manos secas, y algunos tienen inflamaciones o dolores. En fin, las manos son visibles casi tanto como la cara, y nos aportan gran parte de la comunicación no verbal. A veces las manos nos dicen claramente lo que las personas se callan u omiten. Los seres humanos tenemos una particularidad en las manos, y es que tenemos un dedo prensil, el pulgar, opuesto a los otros, que permite tomar los objetos que queremos –o podemos- tomar. Sin duda alguna que este diseño físico nos permite una serie de acciones que de otro modo serían imposibles. Las manos tienen variados significados en la vida del hombre, y si observamos sus afecciones nos podemos introducir en el conflicto personal de su dueño o dueña, que busca su equilibrio a través de las manifestaciones en ellas.
Con las manos hacemos lo que queremos hacer. El escritor escribe. El pintor pinta. El sanador cura. El artesano se manifiesta. El amante acaricia. El niño explora. El guerrero golpea. El violinista toca. El avaro cuenta. En fin, las manos son al final -y son justo el final además- las que realizan lo que creamos en la mente, las que manifiestan nuestras emociones. Una lesión en las manos nos deja indefensos, no podemos defendernos, y no podemos entrar en el mundo físico. La mano manifiesta lo que somos. La mano encarna –sugerente verbo- la etapa final de todos nuestros actos. Y los dedos encarnan –otra vez- la destreza con que hacemos ese acto de habilidad. Ya vamos entonces haciéndonos una idea de lo que pueden significar las lesiones en las manos.
Siempre me ha llamado la atención que las manos lleven marcado todo nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro, asunto que “leen” las personas que tienen la habilidad de hacerlo, los quirománticos y quirománticas.
Las afecciones en las manos nos hablan –curioso es que las manos hablen- de que lo que creamos mentalmente o las emociones que tenemos no están alineadas con la manifestación que hacemos en nuestra vida. Si tenemos problemas para cerrar la mano o para asir utensilios podemos pensar de inmediato en que podemos estar siendo incapaces de sostener nuestra realidad en algún plano de la vida. Entonces, es posible que nos estén diciendo que es necesario no seguir apretando, no seguir sujetando aquello que nos atormenta o que ocupa nuestros pensamientos, para dar lugar a soltar, a que fluya la situación. Es con las manos que empujamos, entonces, puede ser que nos digan que dejemos fluir el río, que dejemos de empujarlo.
Los problemas en los dedos son algo más específicos que las manos y nos hablan de las dificultades más finas, de los detalles de nuestro actuar.
Las manos tienen a cargo uno de los sentidos del hombre, el tacto. Con ellas nos ponemos en contacto con los otros seres humanos, acariciamos, abrazamos, nos saludamos. Con las manos podemos expresar nuestra ternura y cariño, y podemos también ayudar a atenuar el dolor de otras personas. Es posible que una afección a las manos nos impida hacer lo anterior, y puede que manifieste el temor que tenemos a hacerlo. ¿Tememos el rechazo? ¿Tememos revivir antiguas experiencias? ¿Tememos que nos juzguen de débiles o emocionales?
La mano agresiva se muestra con el puño cerrado. La mano cordial se muestra con el puño abierto, y justamente con la mano extendida se puede ver claramente el dedo del corazón como el de mayor tamaño. ¿Otra coincidencia? La mano con dolor, aquella que aprieta demasiado puede reflejar un miedo a perder lo que tiene entre manos, lo que ha acumulado, las posesiones que ha atesorado o el trabajo que tiene. A veces cuando las personas hacen por mucho tiempo lo que no quieren las manos se agarrotan, o presentan problemas reumáticos o artritis, como manifestación última de lo que sienten íntimamente y no expresan con su boca. El cuerpo grita por alguna parte, y siempre nos hace sincerarnos, nos obliga a hacerlo, aunque no queramos verlo.
Una mano con la piel seca es aquella que no es capaz de manifestar las emociones, las que se reprimen. El agua ausente nos habla de las emociones que no están presentes en la manifestación gruesa ni en los detalles de la vida, y debe entonces sustituirse a la fuerza por cremas hidratantes. ¿Por qué tememos acariciar? ¿Tememos el rechazo? ¿Por qué tememos ser sutiles y cuidadosos?
Los que llamamos accidentes no existen. Son solamente manifestaciones del inconsciente. Entonces, cuando nos hagamos un corte en la mano o los dedos es conveniente que recapacitemos sobre las tareas que llevo a cabo, sobre los niveles de autoridad que acepto o rechazo, sobre lo que sostengo y no quiero mantener o sobre el miedo a tomar algo entre manos. Las manos y los dedos nos hablan de todo ello. Es importante que observemos la lateralidad, es decir si es la mano izquierda o derecha, que tiene también un profundo significado, aunque a veces no evidente. El lado derecho tiene que ver con la racionalidad, con lo masculino, con las relaciones con los hombres en nuestra vida, con la autoridad y el poder, con la masculinidad, con la provisión y con las normas rígidas. El lado izquierdo tiene que ver con la intuición, con la femineidad, con las manifestaciones creativas y artísticas, con la ternura, con las relaciones con las mujeres de nuestra vida. La mano derecha es el símbolo del poder y se alza en señal de mando, y es la que entrega, la que da. La mano izquierda es la que lleva el anillo de matrimonio, la que recibe.
Una última cosa respecto a las manos, y es que juntas expresan nuestra mayor humildad, cuando rogamos, cuando oramos. Juntas son el símbolo de la espiritualidad.
Que Dios nos bendiga a todos.
Me mato si no tengo más mis manos.
¿y que hacer cuandoya no tienes las manos que te tranquilizaban? Cuando ya no las tienes, nada vale la pena
Ana, te tienes a tí misma. Eso es suficiente. Eso basta. Eres una creatura divina, que tiene una misión en esta vida. Aún cuando no la sepas o comprendas tienes una misión, tu vida tiene una finalidad y lo que te puede pasar, incluida la falta de las manos que te tranquilizaban, es solamente una etapa más en el aprendizaje que lleva la vida. Esta, es muy hermosa y merece ser vivida.
Ya verás que todo pasará y en un tiempo más todo lo que hoy parece sin solución será solamente una anécdota en el largo camino de la vida.
Confía y agradece a Dios. Pronto verás el sol que está detrás de las nubes, brillando.
Mi cariño para tí, un fuerte abrazo, y que Dios te bendiga.
Estimado Luis:
Te agracecerè por un largo tiempo, la terapia grupal del jueves pasado .Maria Eugenia me comento tu viaje a Buenos Aires. !que bacan!. Cabouli es mi idolo. Tengo casi toda su bibliografia. No recuerdo cuando paso a ser un punto de refencia frente a ver mi vida de ota manera.Hoy sabado 21 de marzo del 2009 me integro a tu lista de admiradores. Recuerdo la analogia ,en el grupo de terapaia , con la del la cola del perro y como es bueno pensar que mas vale un corte que mil pequeños que hacen sufrir permanentemente.Me pregunto¿ Porque somos tan cobardes los humanos? Yo debì haber cortado la cola hace mas de 30 años y no lo hice. trato de buscar las razones y que debia aprender. Lo que si se que en una vida pasada me cortaron las manos por robar alimentos para mis hijos. y de hecho mantengo mi temor en sufrir o hacer daño en ellas. Bueno estre en contacto para mas terapias . Pongamoles mejor ” como ser mas persona de bien con la ayuda de otra” paty
Gracias por tus comentarios Paty.
He aprendido mucho con José Luis Cabouli, desde que llegó a mis manos por allá por comienzos del 2000 el primero de sus libros que conocí. Es un gran maestro, y he tenido la alegría inmensa de formarme con el en la Terapia de Vidas Pasadas.
En esto de las vidas pasadas hay mucho que trabajar y siempre hay un comienzo, y yo te agradezco a tí tu participación, porque así además aprendo.
Que Dios te bendiga.
Me preocupa que mis hijas se comen las uñas al punto de herirse los dedos y para ellas es una lucha que no pueden ganar. Me gustaria ayudarlas pero no sé cómo
Claudia, las uñas tienen un significado muy especial, y se refieren a que ellas representan lo que son las garras en los animales y aves, y que son entonces muestra de la necesidad de arañar para pelear por la vida, por lo que se quiere o por lo que se necesita. Entonces debes reflexionar acerca de por qué las niñas se arrancan sus garras y castran su agresividad. ¿Es que acaso se les ha infundido que pelear no es deseable? ¿Acaso temen herir si luchan, y con ello llegar a situaciones dolorosas? ¿Es que tienen dificultades en poner y mantener los límites? ¿Respetan los mayores sus límites? En fin, hay muchas preguntas que deben hacerse para poder ir viendo las posibles respuestas a la situación. Eso es lo que se me ocurre por ahora.
Ya me cuentas los avances en la reflexión.
Que Dios te bendiga.
DESDE HACE ALGUN TIEMPO ENTENDI EL PAPEL TAN IMORTANTE QUE JUEGAN NUESTRAS MANOS EN LA VIDA DE CADA UNO. QUE BUENO QUE SERIA QUE TODOS APRENDIERAN A UTILIZARLAS PARA EL BIEN, DE ESTA MANERA SE SENTIRIAN MEJOR Y HARIAN A LOS DEMAS SENTIRSE IGUAL.
Maia, gracias por tu comentario.
Lo que planteas es una situación ideal, y esperemos que la podamos ver cumplida.
Un abrazo y que Dios te bendiga.
Ahora que descubrí este espacio, no pararía de escribir, pues todo me interesa.
Y hablando de manos, las mías son mis herramientas de trabajo, hago masajes terapéuticos con ellas, mis manos alivian a otros y esi hace que me sienta bien, nunca están secas y me las cuido mucho; son fuertes… en fin, amo mis manos y no me cuesta nada llegar hasta otros con ellas, creo que es mi forma de mani-festar mi afecto.
De niña me comía las uñas hasta lastimarme, pero era por la ansiedad y presión bajo la cual vivía; mi hija de chica también pasó por una etapa así (y el padre la castigada para “quitarle la costumbre”, qué desastre) y ahora mi hijo se come las suyas pero no le digo nada porque está en esa edad que no quiere profundizar… temor, ansiedad.
A través de mis manos consigo todo y que Dios me las bendiga y cuide siempre para que me sirvan y servir.
Muy lindo este post, como todos.
Saludos
Me alegra que hayas descubierto el espacio. Y aprecio tu interés.
A través de nuestra experiencia vamos aprendiendo y creciendo, y el mundo cada día va elevando su vibración. Somos como seres humanos mejores cada día, al contrario de lo que piensan y dicen muchos. Mejoramos y sanamos.
Que Dios nos bendiga.