Ha escrito una asidua visitante, que ha demostrado verdadero interés en las cosas que digo y publico. Cosas que a muchos les suenan tiradas de las mechas y que hacen arriscar la nariz o levantar las cejas a otros, o simplemente dar la espalda a otros que no son pocos. Y ha escrito preguntando algo sobre la diabetes, (http://caminosdelalma.wordpress.com/2008/05/23/la-dulzura-y-su-paradoja/) y lo primero que me atreví a pensar cuando leí el comentario es que las apariencias a veces engañan, o mejor dicho, a menudo engañan. O, como se decía antaño, el hábito no hace al monje; veamos:
Creo que he leido harto de lo que tu has escrito sobre la diabetes pero todavía no entiendo esto de la falta de amor.
porque todos los diabéticos que conozco son personas “super dispuestas”, atentas, cariñosas, preocupadas y hasta molestosas por su exceso de pre-ocupacion por los demás… y con ello se ganan el aprecio de todos los que los rodean y entonces, aparentemente son queridos, o sea reciben amor…
¿porqué tu dices eso de la falta de amor?
¿Cuándo las personas son “súper dispuestas”, atentas, cariñosas, preocupadas y hasta molestosas por su exceso de pre-ocupación por los demás es sinónimo de que efectivamente les amen? No me parece que sea tan claro esto. Lo que sí queda claro es que con esas actitudes se ganan el aprecio de los demás, y “aparentemente” son queridos. Lo que no me queda tampoco nada claro es que reciban internamente ese aprecio, cuando esa es la mayor dificultad de los diabéticos, el recibir amor.
En esta sociedad que hemos construído se ha instalado como sinónimo al amor el control. Es decir, es señal de amor cuando una persona busca y pretende controlar a otra, y cree, en lo más profundo de su ser -o en el centro de su célula por analogía- que con ello manifiesta su amor al otro u otra. Entonces, ¿hay amor en el intento de controlar del otro?
El control del otro parte de un supuesto bastante serio, y que es que el controlador sí sabe lo que es bueno y lo que le conviene al controlado y entonces se siente con derecho a allanarle el camino para evitar que los recodos del camino, aquellos que no permiten ver lo que viene de él, le causen la más mínima sozobra, aún antes de andarlo. Este deseo de controlarlo todo, y evitar además que las personas pasen por las experiencias que deban pasar para templarse en la vida es propia de los diabéticos, que creen, en lo más profundo de su ser, como dije, que su trabajo de preocupación y control será solamente de beneficio al otro. Y en este punto es cuando me pregunto de cuál es la situación o la persona de la que depende el diabético, porque si se controla es porque se depende de alguna otra.
Esta analogía es la misma que podemos hacer hoy día con la medicina científica occidental que persigue los seres diminutos -bacterias, virus, hongos- queriendo hacerlos desaparecer de la faz de la tierra, buscando inventar todos los “anti-algo” que sean necesarios para el efecto, para vivir en un mundo acéptico, en que nada pueda afectarnos. Esa es una verdadera idiotez, ya que sin estos pequeños seres la vida física como la conocemos sería inexistente.
Una de las características de la diabetes es que el afectado tiene siempre hambre y sed, teniendo claras muestras físicas de que no es el alimento lo que les hace falta, y ello denota nada más que miedo al futuro, a que mañana no va a haber lo que se necesita para la subsistencia. Y ese miedo es el que el diabético lleva al plano del amor, ya que tiene miedo de recibirlo y con ello se manifiesta la incapacidad de dejarlo entrar y rendirse a los placeres que él trae. El diabético representa un papel de mantener una vida dentro de la razón, controlada por tanto, y tiene clara angustia por la provisión material futura, y esa angustia la traslada al plano de la manifestación con el otro, haciéndose, o tratando de parecer, siempre servicial.
Como la diabetes es de tanta complicación funcional en el organismo, podemos hacer la misma analogía para quien la padece. El diabético no puede entregarse de lleno al disfrute de la vida, porque su célula no posee la suficiente energía para permitírselo, ¿o no se permite llegar la energía de la vida al centro de la célula o al centro del ser, por, valga la redundancia, analogía?, y además afecta al sistema circulatorio, no permitiendo la correcta irrigación de algunos órganos. Ya hemos hablado de que la sangre representa en el hombre la vida, y cuando ella fluye con intensidad y alegría podemos acometer grandes empresas y nuestro cuerpo va con nosotros a la par. Sin embargo, el diabético deja de irrigar ciertos órganos, y no puede ir en busca del futuro, de la vida. Quiero que observe la analogía con la afección común de los diabéticos con problemas en los pies, que son los que nos llevan hacia adelante.
El amor en su máxima expresión es el que permite la libertad del otro. Y ello es precisamente lo contrario al control.
Sin duda alguna que el mundo en el que vivimos favorece los comportamientos de control, porque los adultos creemos saber lo que es bueno para los que nos siguen. ¡Como si hubiéramos construido un mundo mejor que el que nos dejaron los que nos antecedieron! Un mundo en que se nos ha enseñado que debemos tomar lo que creemos nos corresponde, sin miramientos por los que vienen, por los que están al lado ni por el Planeta y sus moradores, pero dando lo mínimo posible, tratando siempre de ganar. Con ello el dar y el recibir no están equilibrados, y en el diabético ese es un tema especialmente duro de trabajar. Y a lo mejor, es más conveniente permitir la entrada del amor y entregarse de lleno a él, aceptando el placer físico, emocional y espiritual, con libertad y pasión, que dejar entrar los bocados de comida que no pueden llenar los espacios afectivos insatisfechos.
A veces es conveniente indagar y preguntarse el fondo del asunto, y es posible que se encuentren, a veces, los miedos subyacentes que no permiten entablar las relaciones amorosas profundas y comprometidas que mantendrán sin posibilidad alguna a la diabetes a desarrollarse en nosotros.
Que Dios nos bendiga a todos.
Me queda más claro… en tu comentario sigo viendo coincidencias digamos, caractereológicas de algunas personas que padecen esta enfermedad.
Me pregunto si será posible (terapéuticamente) anticiparse a su desarrollo y si hacerlo no sería una forma de alterar el devenir natural de la vida de esa persona.( Aunque se que tal vez no se pueda hacer mucho para prevenir, porque para que haya real cambio debe haber una necesidad de cambio de parte del afectado…)
Esto da para mucho en realidad.
Por otro lado…me llama la atencion como una vez más el miedo sigue siendo un gran tema en la vida de las personas, paralizandonos y no dejandonos ver lo simple de muchas cosas.
Bueno… gracias por tu comentario. Muchas gracias.
Que estes bien.
Gloria, el miedo es lo opuesto al amor. Pero el amor es más fuerte.
Interesante lo que planteas de la prevención. Ese es un tema. Cuando la enfermedad está desatada ya no podemos prevenir, pero no la provoca el azúcar o el exceso de él. La provoca la carencia de amor.
Ya escribiré algo sobre eso.
Un abrazo y que Dios te bendiga
Luis … esta vez estoy completamente de acuerdo en todo lo que escribes. Creo lo mismo, sobre todo lo referente al miedo, al miedo al amor, al miedo a avanzar.
También pienso que tienes razón respecto de que finalmente el amor es más fuerte ….. sin olvidar que el control es contrario al amor.
Pero no deja de ser tan dificil llevar todo esto a nuestra vida! Lo sabemos, pero hasta sin darnos cuenta queremos controlarlo todo …. cuesta aprender a veces ¿cierto? Y como alguna vez me dijiste, es tan solo cosa de aceptar …. en fin … estamos aquí para aprender.
un beso,
Paula.
Paula, la vida hay que recorrerla. A veces es dura, difícil, llena de sinsabores, pero todo siempre tiene una razón, aunque encima de las situaciones no podamos verla. Cuando tomamos distancia y el tiempo corre podemos darnos cuenta y así aprendemos.
Gracias por pasarte por aquí.
Que Dios te bendiga.
A lo mejor el diabético vivió grandes carencias afectivas en su niñez temprana… y eso le genera el vacio que nunca puede llenar a lo largo de su vida… ni con comida, ni con agua, ni con nada… porque nada sería suficiente para llenar ese vacío. Por eso tienden a ser dulces y atentos, para evitar el desamor que los ha marcado… y como este desamor es algo perceptual y subjetivo, algo emocional que no se puede cuantificar… nunca es suficiente, porque siempre están detrás de la aceptación y de ser necesitados por los otros, para asegurase la cercanía de ellos, y no volver a sentirse solos, desamparados, y sin amor.
Gloria, gracias por tu potente reflexión, que nos permite adentrarnos más aún en las causas de la enfermedad.
¡¡¡Cuán diferente es este intercambio de aquel lleno de índices y números que hablan de química y funcionamientos buscando la causa en un exceso o falta de algún elemento, sin importar la persona que produce esos índices!!!
Me alegra la reflexión, el comentario, el descubrimiento que nos lleva a darnos cuenta, es decir, a aumentar nuestro nivel de conciencia, y con ello nos acercamos a la sanación.
Gracias de nuevo y que Dios te bendiga.
En el antepenúltimo párrafo, donde dice “Y a lo mejor, es más conveniente permitir la entrada del amor y entregarse de lleno a él, aceptando el placer físico, emocional y espiritual, con libertad y pasión, que dejar entrar los bocados de comida que no pueden llenar los espacios afectivos insatisfechos”.
Me suena a un trabajo de quien está con sobrepeso. Es mi experiencia, pero en mi caso personal, es difícil estar consciente de lo que sucede y no tener la voluntad para cambiarlo.
Amémonos a nosotros mismos para poder amar a otros libremente.
Con amor,
Pau
Pau, gracias por pasarte por aquí.
Cuando menciono lo que menciono sobre lo de la comida y los espacios afectivos insatisfechos me refiero a la analogía, que es la manera en que nos podemos ir acercando al origen de las dolencias. Las analogías es una buena forma de ir explicándose los síntomas y ese es uno de ellos.
Ahora bien, me parece que no solamente eres tú a quien le resulta difícil estar conciente de lo que sucede. Precisamente el sanar tiene que ver con el darse cuenta, con el tomar conciencia, ya que una vez que eso se produce se puede tomar la acción correctiva.
Que Dios te bendiga
La verdad que de lo que tu escribes, tiene que ver con la dignidad y que sobrepasa toda relación con el otro ya que parte desde uno mismo. De pronto se está abierto a tener algo amoroso , complejo es que de pronto uno se sorprende como las personas son tan engañosas y se presentan generosas, amorosas y honestas. Pero el tiempo y la sabiduría de éste se encarga de desenmascar y te encuentras con personas que más allá del ámbito amoroso discursean de lo profundo, y usufructan de lo bueno que tiene el otro y utilizan “el amor”con otros fines y si se ven descubiertos te vulneran.
Ciertamente uno debe aprender a ver con quien se relaciona y dejar la pasión y observar para tener claro qué es lo que se tiene, pero difiero de este dicho popular que uno tiene lo que se merece. Uno es responsable de lo que da, pero uno no se puede hacer responsable por la falta de dignidad de la otra persona y sobre todo cuando finalmente no supistes , apropósito de penas de amor, con quien estuviste. La pregunta en este caso, qué es lo que duele, , el engaño, lo que se pensó que había o la ilusión de la proyección de uno?
Creo que como féminas tenemos muchas cosas que aprender y los varones a cuidar su dignidad y presentarse con ella , porque en el paso de los engaños se pierde algo que después ni si quiera se sabe que existe…¿se puede amar sin dignidad?
No estoy hablando de daño de una relación, no se malentienda, pero si es importante saber en quien depositamos nuestra confianza, nuestro íntimo, nuestro corazón, nuestro cuerpo, nuestra vida, aunque sea por suspiro de tiempo…y estar muy conscientes y muy atentos para desprendernos de lo que no es para nuestra vida y a tiempo. Uno siempre tiene señales y no hace caso de ellas, y quizá no son penas de amor, menos de ego, es la vulnerabilidad, yo creo , los duelos y los más difíciles se vieven dentro de la relación, lo que viene no es una pena de amor, es empezar de nuevo con uno mismo y es el desprendimiento de nuestras ilusiones…
Me costó escribirte, pero aquí me tienes…
Molly, entiendo que el comentario es para “Penas de amor”. Pero está bien y agradezco lo que escribes. Siempre digo que los aportes son importantes porque nos hace darnos cuenta de diversas cosas, y eso es ir tomando conciencia.
Siempre me pregunto si cuando aparecen las personas engañadoras son ellas las que nos de verdad engañan o si somos nosotros los que permitimos que nos engañen, para vivir lo que necesitamos vivir para aprender algo o para equilibrar asuntos pasados.
Creo que permitimos, creamos y promovemos todo lo que nos pasa, entonces, lo que nos pasa lo elegimos nosotros para tener la experiencia que necesitamos. El asunto es darnos cuenta que podemos ser felices y recibir el amor que necesitamos y al mismo tiempo lo estamos dando.
Y en cuanto a la pasión, soy ferviente admirador de lo que propone Gibrán Khalil Gibrán en su obra El Profeta, quien cuando se refiere al amor plantea seguirlo aunque lleve escondido en sus alas el puñar que pueda herirnos: “Cuando el amor arribe a vosotros, seguidle. Aunque sus veredas sean duras y difíciles de seguir. Y cuando sus alas os envuelvan entregaos a él. Aunque la espada que oculte bajo sus alas pueda heriros. Y cuando os hable creed en él. Aunque su voz pueda arrasar vuestros sueños, así como el viento del norte arrasa los jardines”
Que Dios te bendiga.
Estoy de acuerdo con lo segundo que citas y siempre apuesto a eso, , respecto de lo primero , uno aprende pero tambien esa postura no hace que como sujeto debemos ser cuidadosos y responsables,,,ciertamente uno permite mucho de lo que vive , pero tambien hay mucha gente habil en esta vida ,,,l
En un film habia un relato donde un bichito le pide cruzar a una escrpion al otro lado del rio.La escorpion prometio no matarlo, cuando llegaron al otro lado le pico, El bichito le pregunta por que, y este le responde, es mi naturaleza,,,,
a veces cuenta distinguir algunas cosas,,,en fin, lo que me conforma es que prefiero ser el bichito sin menospreciar a la escorpion,,,pero se puede escoger,,,
Molly, gracias por tu sinceridad.
Siempre, siempre creamos, permitimos y escogemos todo lo que nos pasa. Siempre. Somos cocreadores con Dios de lo que nos sucede. Ahora bien, cuando tenemos esa comprensión somos efectivamente responsables y creamos lo que creamos. Y si creamos responsablemente las situaciones para que la gente “viva” llegue a nuestra vida y tome ventaja de nosotros no somos ciertamente cuidadosos.
El cuidado comienza con nosotros antes que andar cuidando a otros. Un maestro espiritual dice que debo cuidar de mí para poder cuidar a otros. Pero primero dice cuidar de mí mismo y no al revés.
Jesús decía algo parecido -o lo mismo- cuando decía “Ama a tu prójimo como a tí mismo”. ¿Qué es primero sino el amarse a uno mismo? Si no me amo a mí mismo no puedo salir a amar a los otros, porque es una postura falsa, que no tiene base sino solamente apariencia.
Espero haber aclarado más aún el asunto.
Que Dios te bendiga.
Muchas gracias y sí, es algo que deberiamos instalarlo de niños, el cuidado.
Amores y letras, Molly
Leyendo este artículo sobre los diabéticos y su forma de vincularse, me recuerda al ese tipo de personalidad que “dá pero con factura”, o sea, “te doy para que me necesites; te creo la necesidad de mi” “mi amor es con boleto de regreso”, que no es lo mismo que Dar por Amor, ese dar y soltar.
En el momento se me vienen a la mente varios casos de amigas que son asi, que viven controlando a alguien todo el tiempo, y que si pierden a uno ya se consiguen a otro para “ayudar-sobreproteger”.Eso es sobretodo muy femenino dada nuestra “cultura”, y las que conozco es cierto que se la pasan comiendo dulces ! y con problemas de colesterol; no diabéticas, pero detras de los dulces, que es lo mismo.
Una forma de comprar amor es dando compulsivamente y cuánto enojo si el otro no cae en el juego!!!
Me gustaría Luis, que en algún momento hablaras sobre los celíacos, ya que “no s hemos puesto tan de moda”.
Gracias por todo, he encontrado en este espacio, mucha calidad y un poco más de calma para mi corazón.
Cariños, Inés de Uruguay
Inés, en algún momento hablaremos del gluten, que es la sustancia que permite la elasticidad en la masa producida con la harina. ¿Te dice algo la elasticidad o la flexibilidad?
¿Qué es lo que no soporta el celíaco?
El problema fundamental del celíaco es que no puede absorver en el intestino, al parecer por problemas de mucosa del mismo, esta sustancia, que además produce en las masas la esponjosidad de las mismas.
¿Qué es lo que no puede absorver el celíaco?
Como está en relación a las mucosas, existe además un afán de revolcarse siempre en lo mismo, quedándose pegado en los temas que no hacen inflexible.
Eso es lo que se me ocurre en relación a la celiaquía.
Un abrazo y que Dios te bendiga.
Gracias por tu calificada opinión, Luis.
Yo tengo características, que según, p ejemplo Dahlke y Dethlefsen en su ENFERMEDAD COMO CAMINO, son por rigidez, pensamiento unilateral, como lo son la migraña, además de problemas sexulaes, culpas, monjas… dolor en la columna a menudo y desde joven (ahora ya tengo 56); ahora no tanto, pero siento síntomas del climaterio, y hace unos 7 años tuve un gran y angustiante problema de vivienda y muerte de mi padre, que pude superar a través de un gran sacrificio, y que ahora puedo darme cuenta que ahí se me disparó la celiaquía; hace un año y medio muere mi madre y eso, más deshacer el hogar en donde pasé mi infancia hizo que tuviese un empuje, talque tuve que hacerme una gastroenteroscopía y dió que era celíaca ya que los trataientos para la gastritis no daban ningún resultado.
Este año muere mi hermana (todos del corazón) y entro en pánico.
Un gran dolor=una enfermedad crónica.
Pero me estás hablado de flexibilidad y justamente en estos momentos que estamos con elecciones nacionales en Uruguay, estoy en contra total de un sector (el que va perdiendo) y me doy cuenta de lo que me cuesta ser flexible, pensar en que hay otras personas que piensan y sieten diferente y que tambien es válido… uno se enferma de lo que tiene que trabajar, y aunque se dé cuenta, los mecanismos son tan fuertesssss!!!!! se enferma y le saltan los temas a estudiar y rendir examen.
El tema es que se instalan ahí y por más que uno lo trabaje igual se quedan, por eso son crónicos, pero tal vez puedan mejorar con el remedio Conciencia.
También uno está obligado a comer mejor.
A propósito, vos sos vegetariano, Luis?
Me quedo con tu comentario de la flexibilidad de la masa, como símbolo.
Qué bueno que estés ahí, seguro me trajo hasta aquí un espíritu lindo para que no deje el Camino, para que no desfallezca, para que siga siendo una Buscadora, aunque me cueste comprender; tambien he vivido muchas “coincidencias”, “sincronizaciones”, ese lenguaje que tiene el Universo para comunicarse con nosotros.
Perdón por lo extenso, es que me vuela la mano junto con los pensamientos
Muchos cariños y gracias de nuevo,
I N E S