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Brexit

A vuelo de pájaro. Crítica de cine.

Benedict Cumberbatch encarna en “Brexit: the uncivil war” a Dominic Cummings, uno de los tres hombres que idearon la campaña del “Leave” en el Reino Unido, y que dio origen al comienzo de su separación de la Comunidad Europea. El film, dirigido por Toby Haynes, con un guión de James Graham, producido por Channel 4 en colaboración con HBO, narra desde sus comienzos la campaña mediática de ambas opciones, Leave o Remain (Abandonar o Permanecer), introduciéndonos a una nueva era de captación de votos, basada en el uso del cruce de las redes sociales (facebook y twitter especialmente) y las interacciones y publicaciones de los potenciales votantes, con sus datos demográficos, geográficos y sociales.

La película, rápida y ágil, nos introduce dramáticamente en la separación de dos mundos, el tradicional, en que las campañas se hacían puerta a puerta, gastando no solamente la suela de los zapatos sino también las manos de tanto estrechar la de los posibles adherentes, y la nueva forma, impersonal, lejana, anónima, basada en algoritmos matemáticos, que cruzan información y de ese modo permiten manipular la voluntad del destinatario. Informar, dirán algunos, que se llama esta nueva modalidad, para de ese modo darle mayores opciones para fundamentar su voto, o lograr que voten.

La película narra magistralmente la irrupción de las nuevas formas, de la mano de un irreverente Cummings. Su forma de vestir, de hablar, de movilizarse, sus silencios, ironías y altanería ante los políticos de corbata y traje tradicional, retrata claramente lo que el director quiere transmitir como imagen: el éxito de lo moderno por sobre lo acostumbrado, lo nuevo por sobre lo viejo, el cambio por sobre lo cómodo. Cumberbatch se muestra convincente en el papel, aún cuando en ciertos pasajes se ve algo sobreactuado en su afán de hacer más profundo el desarrollo del personaje. Tal vez se muestre algo exagerado en mi opinión, asunto que los ingleses evitan en forma natural. Sin embargo, se logra crear la sensación de atrevimiento apelando al conservadurismo y su actuación supera largamente a la de sus compañeros de trabajo. Quizás no esté tan brillante como ha estado en Sherlock, o en The Imitation Game (El código enigma), en que estuvo nominado a mejor actor en los premios Óscar, pero es una estupenda actuación.

Por otro lado, los exponentes de la campaña de Remain, exponen la forma tradicional de llevar adelante la empresa, provista de un buen número de cifras, valga la redundancia, y una alta dosis de inoculación de temor en la población. Esos dos elementos los conocemos de sobra por estos lados, y sabemos su efecto devastador en las esperanzas del progresismo. Quizás está un poco exacerbado el carácter perdedor de esa opción, ofreciendo personajes algo recargados, que se hacen antipáticos al espectador, especialmente del jefe de la campaña, bien interpretado por Rory Kinnear.

Los planos exteriores y la aparición de personas reales, políticos como Theresa May, David Cameron, u otros, son ágiles, y acompañan el desarrollo de la película dándole mayor fuerza argumentativa. La banda sonora que realza los momentos importantes de la película, acompañando el efecto que el director pretende lograr impresionando con rapidez. La introducción de los personajes bajo el embrujo del Himno de la Alegría de la Novena Sinfonía de Beethoven logra un efecto de fuerza en ellos que difícilmente se hubiera logrado de otra forma. Sin duda la música incidental apoya la trama de este drama moderno.

La película parte advirtiendo que está basada en hechos reales y en entrevistas a personas que fueron actores claves en ellos. “Todos saben quién ganó, pero no todos saben cómo”, es la frase del monólogo del personaje de Cumberbatch, y que es lo fundamental del film, lo que le da vida. El uso de la información de las redes sociales que los votantes comparten para así hacer el perfil de cada uno y poder entonces influir en su decisión de voto es la parte crucial de esta buena producción. Nadie puede quedar indiferente ante estas revelaciones, ya que estos hechos están configurando un nuevo orden mundial, que aparentemente escapa a los deseos de la mayoría de los electores, los cuales ven cómo quienes no tienen todas las credenciales democráticas se hacen elegir en cargos de importancia, como Trump o Bolsonaro. En Chile, tuvimos la experiencia en la elección de diciembre de 2017, en que la campaña de Piñera utilizó software que se reconoció tenía al menos uno de los partidos de su coalición, RN, conocido como Instagis, que además había sido financiado en su adquisición por Corfo. (Ver https://ciperchile.cl/2018/01/03/instagis-el-gran-hermano-de-las-campanas-politicas-financiado-por-corfo/). Al final, se da a conocer con todas sus letras la friolera cifra de mil millones de mensajes que se enviaron a los votantes mediante un software especializado, apareciendo como operadora la conocida empresa Cambridge Analytica.

Una buena película que dudo importe a las distribuidoras a traerla a las salas de cine, ya que parecen más interesadas en vender cabritas y bebidas cola a precios exorbitantes -lo que parece ser el corazón de su negocio en vez de la exhibición de buenas películas- y que nos sume de frente en el marco ético de las feicnius (fake news), de los mensajes dirigidos a un público específico dispuesto a dar su voto por una causa que puede no tener relación alguna con su preferencia política pero que fue inoculada en forma calculada para ese efecto, y la elección de personas que están lejos de representar los deseos de la mayoría, o de lograr hacer ganar a una opción en el referéndum del Brexit, el “leave”, lo que ha sumido a Inglaterra en una gran crisis, y que le ha hecho perder credibilidad frente a sus aliados naturales  como son los países más importantes de Europa, especialmente Alemania.

La película abre una interrogante potente sobre el futuro, y hace desconfiar en la capacidad de los buenos para derrotar a los malos, asunto que siempre está presente en el cine, desde los albores de la industria.

“Brexit: the uncivil war” o la manipulación tecnológica para lograr que el Reino Unido abandone la Comunidad Europea de Naciones.

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Una paliza

Hace unos días atrás leí la noticia que un famoso y exitoso actor chileno, Ramón Llao, había protagonizado un caso de violencia intra familiar, eufemismo usado en Chile para expresar que el hombre agrede violentamente a su mujer. Observará que no digo ni pareja, ni señora, ni amante, sino su mujer, porque no me gustan los eufemismos. La crónica cuenta que ella y el actor Llao volvieron de una reunión, o fiesta en casa de unos amigos, y al llegar a la casa se desató la violencia. El episodio fue de tal magnitud, es decir, la golpiza fue tan grande que ella murió en el evento. Ella lo relata cuando dice que vio el túnel y la luz en el fondo de él. Eso es transitar la muerte. El alma abandona el cuerpo y sigue su camino. Por alguna razón volvió a la vida. No era su hora.

Dicho esto voy a analizar qué fue lo que le pasó a Llao, y a ella.

En la fiesta consumieron alcohol y drogas, según he leído.

Esta combinación actúa de una manera bien importante, ya que estoy buscando las causas de la acción violenta. Bueno, la combinación de alcohol y drogas produjo, con certeza, una pérdida de conciencia de Llao, y con ello una apertura de su campo vibratorio, dejándole sin protección alguna. Sin protección digo a intrusiones de almas perdidas, apegadas a la tierra, earthbounding, como describe la literatura en inglés del fenómeno, y entonces, una o más lo poseyeron. O, a lo mejor, tenía una entidad ya de huésped en él, de antes, ya que relata que los episodios de alcohol y drogas se daban con relativa frecuencia, y pudo haber entrado entonces.

Pues bien, esta entidad, o entidades, posiblemente son almas de personas que murieron violentamente, y que en sus vidas fueron violentas. Posiblemente delincuentes violentos o personas que vivían en ambientes violentos, como son los drogadictos o alcohólicos, pendencieros, violentos para lograr su provisión de drogas o alcohol. Por eso poseen personas que consumen alcohol o drogas. Al comenzar Llao con la violencia, posiblemente inducido por estas entidades, fue perdiendo más y más de su voluntad propia, actuando entonces a través de su cuerpo, esta o estas entidades violentas. Él incluso dice lo que le pasó: “una situación que de haber estado en nuestras manos y nosotros en nuestros cabales jamás debió haber ocurrido”. Un paciente dice siempre lo que le pasa, solamente es cosa de escucharlo con atención. Esta frase es clave para entender el asunto: estaba poseído, y él dice que ambos no estaban en sus cabales. Y es posible que así haya sido, que ella tuviera una entidad que provocó a la que tenía Llao, y que éste, al tener mucha más fuerza física, aplicó la golpiza.

Volvamos a ella.

En efecto de la golpiza ha sido devastador. El hecho traumático ha sido de tal magnitud que ha dejado una huella en su alma. Primero, es seguro que se le desprendió un gran trozo de su alma, es decir, ella perdió una parte de su alma, que no ha regresado a ella aún. Eso la ha hecho perder vitalidad. Lo otro es que la huella del trauma provocó el atrapamiento de la parte de esa alma que está con ella en esa experiencia, y para el alma, que es atemporal, todo está sucediendo en este mismo momento. Por eso, al verlo, se desatan las mismas reacciones emocionales, físicas y mentales (pensamientos) que cuando sufría la agresión, y entonces quiere arrancar.

Mientras ella no sane su alma, y mientras no vaya a buscar el trozo de alma que quedó atrapado en el lugar de la golpiza no va a sanar. Después de eso podrá hacer otras terapias de acompañamiento, ejercicios o viajes que la vuelvan a centrar. Antes los resultados serán inciertos.

La relación de los hechos está en esta crónica: http://www.eldesconcierto.cl/2018/07/12/ramon-llao-estuvo-a-punto-de-matarme/

De hechos como este está llena la vida de los famosos, -violencia que siempre sale en la crónica roja, con asesinatos incluidos, que muchas veces son tapados por las grandes compañías-, que muy pronto caen en los excesos de la droga y el alcohol, especialmente cuando no pueden manejar la fama. No son inocuos ni el alcohol ni las drogas recreativas, porque tienen efectos que no se pueden mensurar, y sus consecuencias son catastróficas.

Lo único que no se puede hacer es caer en los juicios y condenas de uno y otra. Solamente cabe la compasión por el trauma vivido, y que ambos llevan en su alma. Y Llao, seguramente, también perdió un trozo de su Alma, uno que sabía que lo que hacía el dueño del cuerpo donde estaba no era correcto, y que a lo mejor ya no quería seguir con él.

Sin juicios, solamente he querido relatar lo que, de acuerdo a mi experiencia, he visto en esta paliza. Por eso, cuando veas o conozcas a alguien que sabes que “se toma un trago y se transforma”, ya sabes lo que puede ser.

 

Un amigo ayer me decía en tono cariñoso, pero también con cierta severidad, “Luis, hace tiempo que no escribes”. Y es cierto. A veces las musas pasan de mí, como decía Serrat. Pero en fin. A veces comienzo algo y me cuesta concluirlo, como el artículo sobre la glándula tiroides, por ejemplo, que me da vueltas hace meses y aún no ve la luz. Y hoy escuchaba a un siquiatra hablando del llamado “trastorno afectivo bipolar” en una entrevista radial, y me acordé de mi amigo y lo que me decía. Y de ello escribo ahora, de la “bipolaridad”. La entrevista tenía lugar porque hoy se “conmemora” el día de esta “enfermedad”, y se eligió este día por ser el del natalicio del pintor holandés Vincent Van Gogh, a quien declaran los siquiatras haber hecho un diagnóstico póstumo de bipolar.

¡Cuánta arrogancia para hacer diagnósticos, y póstumos más encima! Seres iluminados los autoerigidos en mantener la “salud mental” de la población.

Lo primero que me mueve es la afirmación de la llamada “enfermedad mental”. Ahí partimos mal. ¿Cómo se puede asegurar que la mente es la afectada con esta llamada enfermedad, partiendo de la base que definen la mente como alojada en el cerebro? La definen como una enfermedad cerebral crónica y recurrente: “Hemos detectado que pareciera que a nivel del sistema nervioso central hay un termostato del ánimo que no está funcionando”, es la explicación de por qué se produce esta “enfermedad”. “Pareciera”. Categórico. Entonces, como no funciona bien a nivel cerebral hay que someter al paciente a un “tratamiento” con fármacos en forma permanente. Y me surge de inmediato la pregunta, ¿hay algún examen de laboratorio -de orina, de sangre, de tejido, de algún fluido corporal- que explicite esta llamada enfermedad cerebral?, ¿hay alguna imagen que atestigüe el daño en el cerebro, algún scanner, tomografía computarizada, rayos x, o lo que sea que se pueda ver el daño cerebral? Nada. No existe.

En la entrevista con Fernando Paulsen en Radio La Clave, el siquiatra entrevistado aseveró tantas cosas en forma tan categórica que cualquier persona puede quedar aturdida por la explicación, mezclando cifras y datos con apreciaciones livianas, como apelar al estrés, a la “carga biológica”, desarrollo etario y otras. Y en base a ello lleva a conclusiones que espantan.

El desconocimiento por la negación de los otros planos aparte del físico, de aquel que es tridimensional, del mensurable, hace que la siquiatría sea casi lo mismo que la charlatanería. Lo que la diferencia de ella es que tiene un poder enorme, respaldado por la industria farmacéutica que mantiene y hace crecer el sistema, que le da además un marco formal, jurídico, que incluye la reclusión para los pacientes y la cárcel para sus detractores, todo rodeado de un lenguaje médico inentendible para el lego, que es altamente intimidante por lo demás, y la profusión de cifras y estadísticas, provenientes de numerosos estudios, financiados en su inmensa mayoría por la propia industria farmacéutica. Esta intimidación llega a su clímax con la descalificación a sus detractores, en que se incluyen en la epítetos como esotéricos, ignorantes, fanáticos, hechiceros y, la más socorrida, supersticiosos.

Los siquiatras católicos -o que trabajan en hospitales católicos- desconocen la labor de Jesús, que iba de pueblo en pueblo “expulsando espíritus impuros”, labor que enseñó a sus discípulos y les encomendó encarecidamente hacerla: «Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia»

Pues bien, como es necesario llevar el conocimiento a todos, y de ese modo disminuir la ignorancia proveniente del fanatismo religioso, debemos considerar esta labor de Jesús, y entender qué son esos espíritus impuros que se dedicaba a expulsar. Pues bien, gran parte de ellos no son más que almas perdidas. Estas almas perdidas son almas de personas muertas que por alguna razón no han completado su tránsito espiritual y se quedaron apegadas a la tierra, en este plano físico, pero en condición incorpórea. Estas almas pueden “ingresar” al campo energético de una persona normal cuando esta sufre algún trauma que hace que ese campo se debilite. Esto puede suceder en episodios de violencia física, dolor profundo, rabia, odio, accidentes u otro parecido. A partir de ahí puede desarrollarse el fenómeno de manifestación de esta alma parásita, comenzando una lucha de voluntades con el alma “anfitriona”. Puede ser que el alma intrusa no tenga una “personalidad” fuerte y no se imponga a la del dueño del cuerpo, pero si lo hace, comienza a manifestarse en los gustos y preferencias que tenía en vida. Junto a lo anterior, el alma llegada “roba” energía al anfitrión, por lo que puede aparecer cansancio, somnolencia, distracción, pérdida de memoria, desánimo.

Las manifestaciones de las almas en calidad de huésped no deseado, posesión espiritual en el fondo, llevan a casos como los descritos por los siquiatras como “trastorno afectivo bipolar”. Ya he escrito sobre ello en otros artículos (https://caminosdelalma.wordpress.com/2010/01/14/vamos-hacia-la-luz/, https://caminosdelalma.wordpress.com/2010/04/20/%C2%A1por-amor-no-lo-hagas/, https://caminosdelalma.wordpress.com/2016/12/20/senales-de-estar-poseido-por-un-alma-perdida/) y se puede ahondar mucho en este tema.

Lo que trato de hacer con esto es llevar una pequeña luz de esperanza en el entendimiento de este fenómeno tratado como “enfermedad mental”.

En mi camino he conocido a muchos sanadores, especialmente mujeres, que tienen la facultad, el don, el carisma de hacer esto que Jesús encomendó, ayudando a la gente desde la compasión, desde la bondad, desde el amor, considerando al prójimo como otro, sin más objetivo que servir.

Es necesario que recuperemos el poder, la sabiduría ancestral, y no nos atormentemos ni dejemos avasallar por las cifras y las descalificaciones de los “científicos” que como no tienen habilidades ni dones -ni tampoco creen poder desarrollarlos- desacreditan y combaten, por la fuerza incluso, a quienes sí entienden los planos paralelos. No hace mucho quemaban a las mujeres por esto.

Que Dios nos bendiga a todos.

Mucha gente me pre310813dbaad7600medgunta por las posesiones espirituales, o espíritus adjuntos (attached, en inglés), o espíritus apegados a la tierra o entidades. En fin, como quiera que los escuches llamar, o los llames, estos espíritus están y son bastante comunes. Ocasionan además muchos problemas en los anfitriones, ya que ven su voluntad doblegada por estas entidades.

Y son diferentes a las posesiones demoníacas en cuanto a sus características. Estas están para destruir a la persona, para hacerla sufrir, para causarle daño, en forma muy pronunciada, fuertemente. Pero de estas no vamos a hablar hoy. Vamos a hablar de las posesiones que provienen de almas perdidas. Un alma perdida es simplemente el alma de una persona muerta que por alguna razón no se va a la Luz, o al cielo como llaman los católicos, que es el camino natural de todas las almas cuando ocurre la muerte física. Puede ser también un trozo del Alma de la persona que murió, porque el Alma se fragmenta, y una parte puede ir a la Luz y otra parte quedar apegada a la tierra.

Esta alma perdida se adosa a una persona por alguna razón, y comienza a parasitarla, tomando de su energía e influyendo en su voluntad. Para que entre una entidad la persona debe necesariamente pasar por una situación emocionalmente fuerte, traumática o angustiante. De ese modo, disminuye su capacidad de defensa energética y posibilita la entrada del huésped. Este comenzará entonces a influir sobre la persona. Cuando estas intrusiones se producen en la temprana infancia es difícil identificarlas, porque la persona crece con ellas, y su comportamiento parece el propio, aun cuando sea influenciado por esta.

Las conductas que colocan en riesgo a las personas son los abusos de alcohol, de drogas, de sexo. Y las entidades que entran fueron alcohólicos, drogadictos o adictos al sexo antes de morir. Puede que de pronto se comience a experimentar con el tabaco, no habiendo fumado antes. Las emociones fuertes como la rabia, el dolor, la pena profunda, el odio, y situaciones como violencia física o accidentes, pueden facilitar la pérdida de energía del aura y sufrir entonces una desprotección. También el dolor por las muertes de seres queridos provoca lo mismo.

Es común que las almas perdidas tengan afinidad con el anfitrión. También puede suceder que las almas perdidas tengan vínculos sanguíneos con las personas que los llevan. Por ejemplo, un padre que al morir se queda con alguno de los hijos para “seguir cuidando a la familia”, o “cuidar los bienes”. O simplemente se quedan para “acompañar” o “cuidar” a alguien, para que no sufra la partida. O bien alguno o alguna se queda para “cuidar” a quien le cuidó en su último período de vida, como retribución. O una madre que se queda para cuidar a la hija que necesita cuidados. Estos gestos de amor y de cariño pueden crear un cierto condicionamiento que puede llevar a que los fallecidos o fallecidas no sigan su camino espiritual.

Las señales de estar poseído por un alma perdida se pueden identificar por, entre otras:

  • Nivel de energía bajo
  • Problemas de memoria
  • Escasa concentración
  • Cansancio
  • Cambios de humor repentinos
  • Comenzar a hacer cosas que antes no se hacían
  • Conducta impulsiva
  • Voz que habla internamente
  • Depresión o, al revés, ansiedad, repentinas
  • Problemas físicos sin razón aparente

Esta lista puede ayudar a visualizar si estamos siendo afectados por alguna alma perdida, que nos ha poseído y está en forma silenciosa haciendo que modifiquemos nuestra conducta y perdamos voluntad.

La posesión no es una sentencia de muerte, y son por lo general lo que causan lo que se llama las “enfermedades mentales”. Por lo general la posesión tiene remedio, y a veces es muy fácil.

El asunto es que el paciente tenga la voluntad de trabajar en una desposesión, o liberación. Pero, si el paciente no quiere el terapeuta no puede.

Que Dios nos bendiga

 

 

Escucho voces

cvnvlcexeaaxf48Nos hemos estremecido con la noticia de una niña de 12 años de San Pedro, en Concepción, que mató a su abuela a martillazos en la cabeza. La niña relató que estaba durmiendo y despertó cuando una voz le dijo “mata a tu abuela o si no ella te va a matar a ti”, según lo que dice la prensa. Este caso no es el único. Recordemos el caso de un joven que hace algunos años asesinó a un cura degollándolo dentro de la catedral de Santiago, asegurando después que una voz le había ordenado hacerlo. Dentro del último mes me ha tocado ser actor en un caso parecido, aunque no tan violento, de una niña de 13 años, sobrina política de una amiga, que se sumió en una profunda depresión, llevándola hasta la internación hospitalaria en donde se le aplicaron numerosos químicos para mantenerla sedada y anestesiada por un par de semanas, quien ha dicho que las voces le dan diversas órdenes.

Estas son muestras simples y claras de posesiones espirituales. No se trata de esquizofrenia, aquella “enfermedad mental” que han inventado los siquiatras que no pueden entender, ni tampoco se abren a comprender el plano paralelo, el de las almas perdidas. Misterios ancestrales, relatados en todos los testimonios y libros religiosos que son negados por la famosa y respetada ciencia. Todos los pueblos originarios saben de esto y tienen siempre entre su gente a algunas personas que saben tratar esto. La iglesia católica tiene también una buena cantidad de sacerdotes que hacen estas labores de “liberación” como llaman ellos. En casos extremos se llega al exorcismo. En el lenguaje coloquial le llamamos “limpieza” o simplemente “desposesión”.

Las posesiones espirituales son causantes de estos “fenómenos” tan habituales. No todas las posesiones son tan violentas como para inducir a alguien a asesinar a otras, sino que las hay en todo el espectro de alteraciones de la voluntad de las personas. Todas causan alteraciones en la conciencia y en el comportamiento, algunas más pronunciadas que otras. Estas pueden ir desde problemas de relaciones personales, pasando por problemas alimenticios, depresión, desarrollo de fobias, comportamiento compulsivo, violencia, cambios súbitos de humor y otras alteraciones.

Hay acusaciones contra los profesionales de la salud quienes estuvieron a cargo de la niña en instituciones de acogida por no prever esta situación, asegurando que no se hizo suficiente en el diagnóstico y prevención. Esto es absolutamente injusto, pero es consecuencia de lo mismo que siembran los médicos en el sentido que se puede prever la enfermedad.

En los casos de posesiones espirituales esto no es posible, por algunas razones. Una de ellas es que la acción del espíritu posesor puede estar silente por períodos y manifestarse en ciertas ocasiones. De hecho, en el caso de la chica de 12 años nada podría haber hecho sospechar que dicha posesión la iba a despertar e inducir a reventar a martillazos a la abuela, porque puede incluso que este espíritu haya aparecido y se haya ido. Es lo mismo que le pasó al asesino del sacerdote de la catedral. Los sicólogos y siquiatras por lo normal no sospechan de esto, porque no está en su sistema de creencias la existencia del plano paralelo y menos entender su funcionamiento, dejando todo este fenómeno en el plano de la superstición y la ignorancia. La gente de pueblo conoce de esto y sabe que hay personas sencillas y sabias que hacen trabajos de limpieza, así como también de muchos otros que, a la inversa, hacen “trabajos” que causan estos fenómenos de posesiones.

En el caso de la pequeña de 13 años, a la cual ayudamos mediante tratamiento a distancia, después de estar amenazada de recibir electroshock por la siquiatra tratante. la llevamos donde un sacerdote, con el cual rezamos largas oraciones de liberación, y recibió además agua bendita y óleo de liberación. Al cabo de unos minutos de finalizar cambió su comportamiento y pronto volvió a ser una chica alegre y comunicativa, todo lo contrario que había sido en las últimas semanas. Sin embargo, a los pocos días nuevamente fue atacada por un par de entidades que la poseyeron, pero prontamente fueron expulsados por mi amiga, quien ayudada por la oración pudo hacer la limpieza. La niña le contó que las voces le decían que le dijera a mi amiga que se fuera, que no tenía que estar ahí. Al final la historia ha tenido un fin alegre. Pero la espada de Damocles sigue pendiendo sobre su cabeza por su delicada situación emocional producto de conflictos familiares.

Como ya he explicado las posesiones espirituales no son todas violentas, pero sí son comunes y causan muchos problemas de comportamiento, de salud y de relaciones. Son más comunes que lo que pensamos. Hay muchas preguntas que buscan respuestas en relación a esto, pero nunca debemos olvidar que la sabiduría popular, gente de los pueblos originarios y gente de la religión saben de esto y pueden ayudar a la sanación. No son enfermedades mentales. No es esquizofrenia. Esos son inventos sin ninguna base que lo único que hacen es aumentar el temor y la ignorancia.

Recuerden que Jesús instruyó a los apóstoles en la “expulsión de demonios” y los envió de a dos a los pueblos a hacer la tarea de llevar sanación.

Que Dios nos bendiga a todos.

foto-23612Radio BíoBío en su sitio web del lunes 12 septiembre de 2016 ha informado lo siguiente:

“Un gendarme de 19 años murió al interior de la torre de seguridad donde ejercía labores de custodia, en la cárcel de Quillota.

De acuerdo a los primeros antecedentes, el funcionario se habría disparado haciendo uso de su arma de servicio, a eso de las 02:00 horas de esta madrugada, hechos que son investigados por Gendarmería.”

Es bastante común escuchar que los gendarmes (en Chile Gendarmería es el órgano armado encargado de la custodia de los detenidos procesados, y de las cárceles), tienen altas tasas de licencias médicas, y presentan casos de suicidios. No conozco cifras de retiros, o de alcoholismo, o alguna otra adicción que provoque problemas laborales en la institución, pero supongo, a la luz de lo que plantearé en adelante, que estas cifras deben ser importantes y un continuo dolor de cabeza para sus jefes y autoridades.

Los lugares donde hay sufrimiento y dolor, y muerte, son un reservorio de almas perdidas. Las almas perdidas son almas de personas muertas que por alguna razón no han continuado su camino espiritual y no han ido a la luz -el cielo llamado comúnmente-, y se quedan apegados a la tierra -earthbounding, dicen los escritores en inglés del fenómeno-. En este apegarse a la tierra, se “pegan” al campo vibratorio o campo luminoso -el aura- de las personas vivas, y comienzan a influir en ellas, de diversas formas. Comienza una lucha de voluntades.

Hay algunas personas que son más vulnerables que otras a estas intrusiones, o posesiones como son llamadas comúnmente, por diversos motivos. Entre ellos puedo mencionar. por ejemplo, cuando se sufren golpizas a cualquier edad, pero con mayor efecto cuando se es pequeño; episodios de rabia u odio profundos; peleas físicas; operaciones con anestesia general; accidentes; torturas, es decir, cualquier episodio que cause una alteración de la conciencia habitual y produzca una grave caída en la energía habitual que posibilite estas intrusiones.

Las cárceles son lugares de mucho dolor y sufrimiento. Para empezar los propios de la privación de libertad. Eso ya es traumático. Enseguida vienen los producidos por la violencia al interior de los penales. Violencia física, sicológica y mental. La violencia física propia de quienes han vivido siempre en un modelo social de solución de sus controversias a golpes, con la salvedad que el uso de armas de cualquier tipo es una herramienta de la pelea. También están las agresiones sexuales que tanto se comentan. Estas son verdaderas y agregan más violencia a las cárceles. Por lo tanto, las personas presas son, a no dudarlo, portadoras de almas perdidas, y algunas de ellas muy oscuras.

También está la violencia de los custodios contra los custodiados, no importando si ella es con o sin razón. Existe. Y ello produce un fenómeno muy preocupante: las maldiciones a los custodios.

Los gendarmes entonces están muy propensos a ser “poseídos” por estas almas perdidas que abundan en las cárceles.

Las tienen los presos, las llevan y traen los familiares, y el lugar físico tiene las propias, de aquellos que murieron entre sus gruesas murallas. Y, por si fuera poco, las maldiciones hacen lo suyo con otras entidades de este tipo.

Conocí a un médico jefe de un penal, cuya preocupación constante eran cuidar que no hubiera suicidios entre los presos. Para ello disponía de un arsenal de químicos para mantener a raya los “deseos” de suicidarse de los más complicados. Mantener drogado a muchos es también una constante.

Cuando una persona se suicida, su alma, lo que somos de verdad, sale despedida del cuerpo, para graficarlo, y en un estado de confusión tal que normalmente no es capaz de ver la luz, ni mucho menos irse a ella, para completar su viaje espiritual. Por el contrario, no quiere ir a la luz cuando la ve, ya que en su confusión cree que su intento de suicidarse falló, al ver que continúa con sus sensaciones y emociones, aunque ahora sin cuerpo físico, lo cual tampoco comprende ni menos puede aceptar. Entonces esta alma se convierte en una apegada a la tierra, que buscará un anfitrión que la cobije y le entregue la energía que necesita para seguir su proceso. Entonces buscará a alguien que vibre en su vibración, o parecido, y se “le pegará”.

El alma perdida siempre mantiene el recuerdo de su última existencia en un cuerpo, por lo tanto, un alma de un suicida recordará esa, con esa realidad, pero, en su confusión cree que el intento falló por lo cual tratará de repetirlo, para ver si ahora tiene éxito. Y entonces ahí se produce la lucha de voluntades con el alma dueña del cuerpo, para ver quién manda y toma el mando de las acciones. Si el alma anfitriona es débil, seguramente ganará la huésped y entonces se producirá el intento de suicidio. Si el alma es fuerte, es decir, mantiene una fortaleza propia de un ser que es amado y respetado no podrá haber derrota y no habrá posibilidad de un suicidio. Pero, si esa alma decae en sus fuerzas, producto de algún proceso emocional como relaté antes más arriba, puede existir la probabilidad de atentar contra su vida.

Eso es con seguridad lo que sucedió con este jovencito de 19 años que se suicidó.

Bajó la guardia, fue poseído, y fue inducido al suicidio por el alma errante apegada a la tierra, el alma perdida de un suicida.

Imaginen ustedes qué fortaleza puede tener un muchacho de 19 años que se ve enfrentado a un mundo donde viven aquellos que han vivido en la violencia y han cometido delitos, muchos de ellos atrocidades en contra de otros seres humanos.

El amor es el que da la fortaleza a nuestro campo luminoso, y lo que nos mantiene firmes y protegidos.

Que Dios nos bendiga a todos.

mhALB3QCuando afirmo que con ciertas actividades como artísticas, artesanales, sanación alternativa, cultivos a baja escala, emprendimientos caseros y otras expresiones de la creatividad del alma no se puede subsistir estoy en la creencia que solamente hay una manera aceptable de ganar el dinero que necesito para vivir, y que es la que conoce cada cual desde el hogar de origen. Si te criaste escuchando que debes estudiar como chino para ser profesional y luego emplearte y ganar un sueldo seguro a fin de mes, y esa fue la manera que aprendiste desde tu más tierna infancia como la única válida, es posible que no puedas estar abierto a emprender algo alternativo, porque muy profundamente pensarás que no es lícito ganar dinero de esta forma. Ahora bien, si además escuchaste que hay que evitar los riesgos, y que emprender un negocio personal puede llevar a perder toda la plata, la creencia se hace más arraigada, y pronto, cuando comience la vida ya de adulto/a no serás capaz de emprender caminos alternativos.
Aún más profundo es que como validarás que la plata se gana con esfuerzo, sudor, trabajo agotador, no estarás abierto a recibir dineros por otras vías, como por ejemplo juegos de azar, y no ganarás nunca; no aceptarás dinero por tus creaciones artísticas, o por productos de tu huerta. No considerarás correcto recibir una herencia de un familiar no directo, o simples regalos, porque lo válido es el sueldo a fin de mes.
Y aún más profundo se hará entonces el no moverte de tu trabajo, porque ninguna posibilidad de ganarte la vida será validado, y cualquier cambio generará un miedo muy grande, pavor en el fondo. Este miedo hace que no se pueda pensar en otra forma de ganarse la vida, aunque el alma esté gritando por los cambios, y como no se producen habla a través del cuerpo, enfermándose.
Es muy importante darse cuenta que lo que pensamos de nosotros mismos es una verdad irrebatible para nosotros. Creamos así nuestro mundo, y cuando no nos resultan las cosas como queremos o como son nuestras expectativas, nos frustramos a tal grado que empezamos a culpar a otro o a otros, o a esta u otra institución, de lo que nos pasa.
Muchos de nosotros tenemos ideas muy absurdas de quiénes somos en la vida, y jugamos ese papel rígidamente, sin salirnos ni un ápice de ese rol. O tratando al menos. Y tenemos reglas estrictas sobre cómo ha de ser la vida, y cómo ha de vivirse. El desafío entonces es darnos cuenta que esas reglas no necesariamente deben seguir respetándose y poder tener la voluntad y la fuerza para dejar atrás estas creencias y poder reemplazarlas por otras ideas motivadoras de mayor libertad.
Y cuando juzgo la manera en que la plata llega a mi vida estoy juzgando a Dios, porque muchas veces es la forma que Él elige para que podamos hacer lo que vinimos a hacer en la vida, para apoyarnos en lo que necesitamos. ¿Qué padre le da piedras a su hijo cuando él le pide pan?
Muchas veces sucede algo traumático que viene a hacernos mover de las creencias que nos tienen paralizados, prisioneros o encadenados a cosas, personas, instituciones, países, ciudades, u otra realidad física o emocional, forzándonos a tomar otros caminos diferentes. Estos empujones nos remueven las creencias iniciales y nos sirven para darnos cuenta muchas veces de lo poco aconsejable que es seguir en lo mismo, por ser algo que no nos funcionó.
Cambiar las creencias requiere también de valentía. Porque cambiar las creencias también es sanar. Y el cuerpo, al final de la cadena, lo agradecerá.
Que Dios nos bendiga a todos.