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Archive for 18 julio 2018

Una paliza

Hace unos días atrás leí la noticia que un famoso y exitoso actor chileno, Ramón Llao, había protagonizado un caso de violencia intra familiar, eufemismo usado en Chile para expresar que el hombre agrede violentamente a su mujer. Observará que no digo ni pareja, ni señora, ni amante, sino su mujer, porque no me gustan los eufemismos. La crónica cuenta que ella y el actor Llao volvieron de una reunión, o fiesta en casa de unos amigos, y al llegar a la casa se desató la violencia. El episodio fue de tal magnitud, es decir, la golpiza fue tan grande que ella murió en el evento. Ella lo relata cuando dice que vio el túnel y la luz en el fondo de él. Eso es transitar la muerte. El alma abandona el cuerpo y sigue su camino. Por alguna razón volvió a la vida. No era su hora.

Dicho esto voy a analizar qué fue lo que le pasó a Llao, y a ella.

En la fiesta consumieron alcohol y drogas, según he leído.

Esta combinación actúa de una manera bien importante, ya que estoy buscando las causas de la acción violenta. Bueno, la combinación de alcohol y drogas produjo, con certeza, una pérdida de conciencia de Llao, y con ello una apertura de su campo vibratorio, dejándole sin protección alguna. Sin protección digo a intrusiones de almas perdidas, apegadas a la tierra, earthbounding, como describe la literatura en inglés del fenómeno, y entonces, una o más lo poseyeron. O, a lo mejor, tenía una entidad ya de huésped en él, de antes, ya que relata que los episodios de alcohol y drogas se daban con relativa frecuencia, y pudo haber entrado entonces.

Pues bien, esta entidad, o entidades, posiblemente son almas de personas que murieron violentamente, y que en sus vidas fueron violentas. Posiblemente delincuentes violentos o personas que vivían en ambientes violentos, como son los drogadictos o alcohólicos, pendencieros, violentos para lograr su provisión de drogas o alcohol. Por eso poseen personas que consumen alcohol o drogas. Al comenzar Llao con la violencia, posiblemente inducido por estas entidades, fue perdiendo más y más de su voluntad propia, actuando entonces a través de su cuerpo, esta o estas entidades violentas. Él incluso dice lo que le pasó: “una situación que de haber estado en nuestras manos y nosotros en nuestros cabales jamás debió haber ocurrido”. Un paciente dice siempre lo que le pasa, solamente es cosa de escucharlo con atención. Esta frase es clave para entender el asunto: estaba poseído, y él dice que ambos no estaban en sus cabales. Y es posible que así haya sido, que ella tuviera una entidad que provocó a la que tenía Llao, y que éste, al tener mucha más fuerza física, aplicó la golpiza.

Volvamos a ella.

En efecto de la golpiza ha sido devastador. El hecho traumático ha sido de tal magnitud que ha dejado una huella en su alma. Primero, es seguro que se le desprendió un gran trozo de su alma, es decir, ella perdió una parte de su alma, que no ha regresado a ella aún. Eso la ha hecho perder vitalidad. Lo otro es que la huella del trauma provocó el atrapamiento de la parte de esa alma que está con ella en esa experiencia, y para el alma, que es atemporal, todo está sucediendo en este mismo momento. Por eso, al verlo, se desatan las mismas reacciones emocionales, físicas y mentales (pensamientos) que cuando sufría la agresión, y entonces quiere arrancar.

Mientras ella no sane su alma, y mientras no vaya a buscar el trozo de alma que quedó atrapado en el lugar de la golpiza no va a sanar. Después de eso podrá hacer otras terapias de acompañamiento, ejercicios o viajes que la vuelvan a centrar. Antes los resultados serán inciertos.

La relación de los hechos está en esta crónica: http://www.eldesconcierto.cl/2018/07/12/ramon-llao-estuvo-a-punto-de-matarme/

De hechos como este está llena la vida de los famosos, -violencia que siempre sale en la crónica roja, con asesinatos incluidos, que muchas veces son tapados por las grandes compañías-, que muy pronto caen en los excesos de la droga y el alcohol, especialmente cuando no pueden manejar la fama. No son inocuos ni el alcohol ni las drogas recreativas, porque tienen efectos que no se pueden mensurar, y sus consecuencias son catastróficas.

Lo único que no se puede hacer es caer en los juicios y condenas de uno y otra. Solamente cabe la compasión por el trauma vivido, y que ambos llevan en su alma. Y Llao, seguramente, también perdió un trozo de su Alma, uno que sabía que lo que hacía el dueño del cuerpo donde estaba no era correcto, y que a lo mejor ya no quería seguir con él.

Sin juicios, solamente he querido relatar lo que, de acuerdo a mi experiencia, he visto en esta paliza. Por eso, cuando veas o conozcas a alguien que sabes que “se toma un trago y se transforma”, ya sabes lo que puede ser.

 

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