Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Uncategorized’ Category

Un amigo ayer me decía en tono cariñoso, pero también con cierta severidad, “Luis, hace tiempo que no escribes”. Y es cierto. A veces las musas pasan de mí, como decía Serrat. Pero en fin. A veces comienzo algo y me cuesta concluirlo, como el artículo sobre la glándula tiroides, por ejemplo, que me da vueltas hace meses y aún no ve la luz. Y hoy escuchaba a un siquiatra hablando del llamado “trastorno afectivo bipolar” en una entrevista radial, y me acordé de mi amigo y lo que me decía. Y de ello escribo ahora, de la “bipolaridad”. La entrevista tenía lugar porque hoy se “conmemora” el día de esta “enfermedad”, y se eligió este día por ser el del natalicio del pintor holandés Vincent Van Gogh, a quien declaran los siquiatras haber hecho un diagnóstico póstumo de bipolar.

¡Cuánta arrogancia para hacer diagnósticos, y póstumos más encima! Seres iluminados los autoerigidos en mantener la “salud mental” de la población.

Lo primero que me mueve es la afirmación de la llamada “enfermedad mental”. Ahí partimos mal. ¿Cómo se puede asegurar que la mente es la afectada con esta llamada enfermedad, partiendo de la base que definen la mente como alojada en el cerebro? La definen como una enfermedad cerebral crónica y recurrente: “Hemos detectado que pareciera que a nivel del sistema nervioso central hay un termostato del ánimo que no está funcionando”, es la explicación de por qué se produce esta “enfermedad”. “Pareciera”. Categórico. Entonces, como no funciona bien a nivel cerebral hay que someter al paciente a un “tratamiento” con fármacos en forma permanente. Y me surge de inmediato la pregunta, ¿hay algún examen de laboratorio -de orina, de sangre, de tejido, de algún fluido corporal- que explicite esta llamada enfermedad cerebral?, ¿hay alguna imagen que atestigüe el daño en el cerebro, algún scanner, tomografía computarizada, rayos x, o lo que sea que se pueda ver el daño cerebral? Nada. No existe.

En la entrevista con Fernando Paulsen en Radio La Clave, el siquiatra entrevistado aseveró tantas cosas en forma tan categórica que cualquier persona puede quedar aturdida por la explicación, mezclando cifras y datos con apreciaciones livianas, como apelar al estrés, a la “carga biológica”, desarrollo etario y otras. Y en base a ello lleva a conclusiones que espantan.

El desconocimiento por la negación de los otros planos aparte del físico, de aquel que es tridimensional, del mensurable, hace que la siquiatría sea casi lo mismo que la charlatanería. Lo que la diferencia de ella es que tiene un poder enorme, respaldado por la industria farmacéutica que mantiene y hace crecer el sistema, que le da además un marco formal, jurídico, que incluye la reclusión para los pacientes y la cárcel para sus detractores, todo rodeado de un lenguaje médico inentendible para el lego, que es altamente intimidante por lo demás, y la profusión de cifras y estadísticas, provenientes de numerosos estudios, financiados en su inmensa mayoría por la propia industria farmacéutica. Esta intimidación llega a su clímax con la descalificación a sus detractores, en que se incluyen en la epítetos como esotéricos, ignorantes, fanáticos, hechiceros y, la más socorrida, supersticiosos.

Los siquiatras católicos -o que trabajan en hospitales católicos- desconocen la labor de Jesús, que iba de pueblo en pueblo “expulsando espíritus impuros”, labor que enseñó a sus discípulos y les encomendó encarecidamente hacerla: «Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia»

Pues bien, como es necesario llevar el conocimiento a todos, y de ese modo disminuir la ignorancia proveniente del fanatismo religioso, debemos considerar esta labor de Jesús, y entender qué son esos espíritus impuros que se dedicaba a expulsar. Pues bien, gran parte de ellos no son más que almas perdidas. Estas almas perdidas son almas de personas muertas que por alguna razón no han completado su tránsito espiritual y se quedaron apegadas a la tierra, en este plano físico, pero en condición incorpórea. Estas almas pueden “ingresar” al campo energético de una persona normal cuando esta sufre algún trauma que hace que ese campo se debilite. Esto puede suceder en episodios de violencia física, dolor profundo, rabia, odio, accidentes u otro parecido. A partir de ahí puede desarrollarse el fenómeno de manifestación de esta alma parásita, comenzando una lucha de voluntades con el alma “anfitriona”. Puede ser que el alma intrusa no tenga una “personalidad” fuerte y no se imponga a la del dueño del cuerpo, pero si lo hace, comienza a manifestarse en los gustos y preferencias que tenía en vida. Junto a lo anterior, el alma llegada “roba” energía al anfitrión, por lo que puede aparecer cansancio, somnolencia, distracción, pérdida de memoria, desánimo.

Las manifestaciones de las almas en calidad de huésped no deseado, posesión espiritual en el fondo, llevan a casos como los descritos por los siquiatras como “trastorno afectivo bipolar”. Ya he escrito sobre ello en otros artículos (https://caminosdelalma.wordpress.com/2010/01/14/vamos-hacia-la-luz/, https://caminosdelalma.wordpress.com/2010/04/20/%C2%A1por-amor-no-lo-hagas/, https://caminosdelalma.wordpress.com/2016/12/20/senales-de-estar-poseido-por-un-alma-perdida/) y se puede ahondar mucho en este tema.

Lo que trato de hacer con esto es llevar una pequeña luz de esperanza en el entendimiento de este fenómeno tratado como “enfermedad mental”.

En mi camino he conocido a muchos sanadores, especialmente mujeres, que tienen la facultad, el don, el carisma de hacer esto que Jesús encomendó, ayudando a la gente desde la compasión, desde la bondad, desde el amor, considerando al prójimo como otro, sin más objetivo que servir.

Es necesario que recuperemos el poder, la sabiduría ancestral, y no nos atormentemos ni dejemos avasallar por las cifras y las descalificaciones de los “científicos” que como no tienen habilidades ni dones -ni tampoco creen poder desarrollarlos- desacreditan y combaten, por la fuerza incluso, a quienes sí entienden los planos paralelos. No hace mucho quemaban a las mujeres por esto.

Que Dios nos bendiga a todos.

Anuncios

Read Full Post »

Comunicación

Hoy inauguro una forma diferente de presentar los artículos:

Read Full Post »

No tengo tele

notele2Hace años que desterré la televisión. Tenía una tele linda, planita, de 32’, moderna, control remoto anatómico, y cable. La idea era ver el fútbol, que tanto me gusta ver: la liga, la premier, el calcio, los argentinos, y los chilenos (Ñublense), y para ver los programas de animales, los de cuatro patas, los con aletas y los con plumas. Pero me empecé a enviciar no más con las series gringas, y de repente me vi programando dichas series. Ahí me dije: “no más cabrito, andai puro perdiendo el tiempo”. Y le regalé la tele a mi vieja, corté el cable y descansé. Y ahorré. Ahora a veces veo el fútbol, es verdad, por el RojaDirecta. A veces no se ve muy bien y se mete la propaganda, pero lo veo igual pascual. Y veo algunas cosas de la TV abierta por el compu. A veces se corta, pero da igual, pero ya no tengo el vicio.

Pero el no ver tele me trajo lo que yo creo son beneficios, al por mayor, que se los cuento:

·         Tengo tiempo para atender a quien me consulta, siempre.

·         Tengo tiempo para leer y estudiar, que es algo que me apasiona. Tengo varios libros sin empezar, porque hago tantas cosas además…

·         Tengo tiempo para investigar en los asuntos importantes de mi vida, como son la sanación de las personas, y en temas modernos de ayuda a la gente que trabaja en empresas, y a las empresas también: liderazgo espiritual, por ejemplo.

·         Tengo tiempo para salir (que me reencanta)

·         Converso. Tengo tiempo para las amistades, todas, ya sea un llamado, un chateo o reunión, comida, café, lo que sea.

·         Viajo.

·         Pesco con mosca con mis amigos.

·         Medito. Reflexiono.

·         Veo películas en el cine y por internet.

·         Voy al cerro de vez en cuando y hago ceremonias lindas. Para las lunas llenas hago ceremonias de fuego y siempre me acompaña mucha gente de buen corazón.

·         Escucho radio y pongo música por el youtube, al por mayor

·         Ando libre porque no tengo la sensación de que me pierdo algo

·         Ando positivo porque no veo lo que llaman “noticias”, que no son más que una recopilación de las energías negativas de la sociedad comprimidas en una hora.

·         Tengo tiempo para recibir visitas en la casa (siempre hay amistades), y siempre cocino cosas ricas, sanas y simples.

·         Se me ocurren cosas entretenidas como ver mis plantas, pintar (óleo es lo que trato de aprender), hacer maracas (sonajeros), escribir en el blog o conversar y debatir en las redes sociales.

·         Estoy presente cuando hablo por teléfono porque no me estoy perdiendo nada.

·         Ya no pesco a los publicistas que prometen minas ricas si uso tal desodorante o tal calzoncillo, o la salud de mi cuerpo si como tal o cual porquería.

·         Me libro de los pseudo-intelectuales de la farándula que se solazan con los vicios privados -y los no tanto- de la llamada gente “famosa”, que una vez que dejan de serlo la única huella que dejaron fueron las de sus vendidos escándalos.

·         Y sobre todo no engancho con la ansiedad de todo lo que se transmite, no vivo en el futuro, y no me contagio con el miedo.

·         Y siempre me queda tiempo para dar una vuelta por ahí, donde sea.

No pienso volver a comprarme una tele. Hay mucho más mundo fuera de ella.

Que Dios nos bendiga a todos.

Read Full Post »

RodillasUn amigo siempre me decía que las rodillas son el órgano del equilibrio entre la humildad y el orgullo. A mí me parece mejor decir que es entre la soberbia y la humildad. La soberbia la uso como sinónimo de altivez, testarudez. Pero lo de humildad es bastante apropiado. Humildad según la RAE es una acepción que significa sumisión, rendimiento. Esta definición es bien decidora de lo que nos indican los problemas a las rodillas.

Los problemas a las rodillas pueden ser variados; dolores crónicos, repentinos o golpes, como cuando caemos de rodillas.

Cuando tenemos problemas a las rodillas es necesario preguntarse ¿ante qué debo arrodillarme? Esta pregunta nos puede llevar a descubrir aquello que sucede en nuestra vida y no se puede cambiar, por lo tanto debo rendirme a ello y aceptarlo de una buena vez: el asunto es así y no cambiará, por lo tanto me rindo no más. Es necesario aceptar honestamente lo que sucede en la vida, sin fingir que no es así o que no sucede lo que nos pasa.

La sanación sucede cuando tomo conciencia de lo que me pasa, de porqué aparece el síntoma o se produce el accidente.

Una caída de bruces accidental nos puede estar diciendo que inconscientemente tenemos que aprender forzadamente de algo que no tenemos claridad alguna, pero que nos arrodillamos en señal de sumisión, y de que hay algo más grande ante lo cual tengo que bajar la cerviz. Este cuestionamiento brusco y repentino de las acciones que he tomado en la vida como camino es la forma que tiene el Alma de decirnos reflexiona, reconócelo y acéptalo, porque así es. Nos muestra simbólicamente nuestra problemática interna. Ya no puedo mantener la posición erguida, y caigo, revelándose el conflicto que lucha por hacerse consciente. Las rodillas nos hablan de sentimientos, emociones e ideas que no pueden ser aceptadas y son por lo tanto simbólicamente rechazadas.

Si cuando caigo de rodillas llevo algo en brazos o en las manos y debo soltarlo para protegerme o amortiguar la caída, es necesario que reflexione acerca del simbolismo de lo que llevo y ya no soy capaz de asir.

La interpretación del síntoma, si se hace de forma seria, honesta y sincera, puede ayudarnos a superarlo y a recuperar el equilibrio de salud que perdimos, y sabremos que acertamos en la interpretación cuando la observación que hacemos duela, porque toda observación cuando es acertada, duele.

Que Dios nos bendiga.

Read Full Post »

La retirada: diabetes

La diabelectriccelloetes se caracteriza porque el azúcar no está en la célula sino en el torrente sanguíneo. La célula entonces no tiene la energía necesaria para hacer su cometido. Cuando la producción de insulina es insuficiente para poder transportar el “combustible” a la célula se hace necesario inyectarle insulina al paciente, para que de ese modo se cumpla la función que el cuerpo ya no es capaz de asumir.

Esta retirada del azúcar la podemos interpretar  como la retirada de la energía a las células para que no sigan haciendo lo que han hecho hasta la hora. Y como las células no andan solas por la vida sino que forman parte de alguien nos lleva a inferir que ese alguien se retira de la vida. Ya no quiere seguir haciendo lo que hacía y como no lo sabe hacer de forma directa –o no tiene la valentía de afrontar el conflicto que se produciría a nivel personal, familiar o social- lo hace de forma irredenta, enfermándose.

El páncreas está protegido por el hígado, es decir, el hígado es el que primero procesa el conflicto de la vida de ese alguien dueño de las células, y como el hígado es el órgano que acusa las frustraciones y las rabias podemos inferir que el primer conflicto entonces pasa por la frustración –en primera etapa- que nos produce hacer lo que hemos hecho. ¿Será nuestro trabajo de esclavos al pasar toda la vida como burro de carga produciendo para el futuro que nunca llega y que cuando llega lo hace en forma violenta y dura, y no en forma dulce como se esperaba (nótese que cuando llega lo esperado no es dulce, no hay dulzura, la misma que no hay en las células diabéticas)?, ¿será que mantenemos una relación amorosa o un matrimonio infructuoso de felicidad y alegrías, y que solamente lo mantenemos porque alguien o algunos dicen que es necesario mantenerlo y es bien visto entonces hacerlo así, aunque haya que inyectarse insulina para mantener la apariencia?. La segunda etapa en la escalada del conflicto es la rabia, la ira, que se va acumulando cual pila cargada en el sujeto, para ir derramándose como la hiel, llenando de amargura.

El diabético se retira a sus cuarteles de invierno. Su actividad sexual desaparece, por lo que la creatividad pasa a ser asunto del pasado; el chakra afectado es el segundo, el de la creatividad, el sexual. Evita los conflictos porque ya no quiere ni tiene energía para participar y tomar partido en alguno, lo que es confundido con la sabiduría de las canas. Aquí aparece la dualidad del diabético, la división: por un lado aparece como una persona amable, suave y condescendiente que quiere “tener la fiesta en paz”, y quiere que todos la tengan, y por otro su interior sin dulzura alguna, más bien de amargura constante,  que requiere de ayuda externa para volver a la “normalidad”. Las normas rígidas del pasado, el exceso de reglas y procedimientos cobran su precio.  Está dividido por su deseo íntimo y no expresado de retirarse, de entregar las herramientas, porque lo que ha hecho ya fue, y no ha tenido sentido más que cumplir las normas que alguna vez creyó eran las que debían regir su vida.

El perdón, especialmente el perdón a nosotros mismos puede ser una llave que nos libere de la “genética” o de los mandatos de las creencias paternas o de quienes nos inculcaron la normas cuando pequeños. El perdón a nosotros mismos es fundamental porque de ese modo nos dejamos de recriminar que no hicimos lo que debimos haber hecho como mandato del Alma.  Si queremos liberarnos de las ataduras debemos cambiar entonces los cuentos, los mitos que nos contamos a nosotros mismos de quienes somos y de los papeles que debemos representar en la vida, y comenzar a hacer lo que vinimos a hacer. Cerrar los ojos y lanzarnos a la vida, como los picaflores, a buscar las flores más bellas y a chupar los néctares más dulces, para cumplir el mandato del trabajo del Alma en la vida. Necesitamos perdón y valentía. Valentía para atrevernos a salir de lo antiguo, que nos compramos alguna vez como cierto. Si en nuestra familia hay “antecedentes” es necesario que revisemos lo que creemos sobre la vida, sobre las normas y los comportamientos y lo que debemos ser, para encontrar la ruta de escape y poder cambiar entonces el destino escrito por dichos antecedentes.

Que Dios nos bendiga a todos.

Read Full Post »

Analogías

Analogías (o una forma de acceder a la interpretación de los síntomas)pies vendados

Lo que nos pasa no es casual. Todos provocamos, permitimos o creamos lo que nos pasa, aun cuando no seamos conscientes de ello. Y para poder tener una comprensión del significado de lo sucedido es necesario un ejercicio de valentía, ya que es nuestra sombra la que se manifiesta. Cuando me refiero a la sombra hablo de aquello que no podemos ver, que no tiene suficiente luz para que lo podamos ver a simple vista o con un simple análisis o fácil introspección. Sabemos que los acontecimientos no tienen un significado en sí mismos, pero este significado está dado por la interpretación que les damos. Un buen secreto para caminar con propósito por la vida es interpretar los acontecimientos que nos suceden. La búsqueda del significado puede ser una tarea ardua y dolorosa, pero de seguro es liberadora y sanadora, ya que dará las señales para hacer los cambios que tenemos que hacer en la vida.

Es necesario comprender entonces que la enfermedad no se produce en el plano físico sino que en el nivel de la conciencia. Algunos dicen que la enfermedad, el nuevo equilibrio diferente al equilibrio de la salud, se produce en los niveles o mental o emocional o del alma. Y se manifiesta por el síntoma a nivel físico. Por lo tanto, es necesario buscar en ellos lo que genera el nuevo equilibrio, el de la enfermedad, repito, para poder sanar a nivel físico.

Una forma de interpretar los síntomas es usar la analogía como forma de análisis. La Real Academia de la Lengua (RAE) define como analogía:

1. f. Relación de semejanza entre cosas distintas.

2. f. Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas diferentes.

La enfermedad no es lo mismo que el síntoma. A través de la interpretación analógica del síntoma podemos llegar a la causa de la enfermedad. Una vez hecho este proceso se pueden hacer los cambios necesarios en la vida y con ello sanar la enfermedad y la remisión de los síntomas.

Por ejemplo, si analizamos un problema en el pie debemos hacer la analogía por medio de preguntas:

¿Para qué sirven los pies?

Esto nos puede llevar a muchas respuestas, que ahora se hacen presentes. Por ejemplo, entre otras: para sostenernos, para caminar, para impulsarnos hacia adelante o hacia arriba. Entonces aquí es donde vienen las respuestas que es necesario interpretar analógicamente: ¿en qué área no me logro sostener?, ¿hacia dónde voy que no puedo ir?, ¿quiero ir hacia donde me dirigen mis pies?, ¿temo dar algún salto?, ¿temo avanzar en alguna relación?, ¿es conveniente ir más adelante en esa situación?, ¿sería mejor detenerse? Todas las preguntas que se puedan hacer requieren de la valentía para su formulación y la sinceridad de la respuesta. Como siempre sucede, a un cierto nivel conocemos la respuesta y no hacemos el cambio, por la razón que sea. Eso es lo que nos llevó a la enfermedad.

El análisis puede seguir con la lateralidad, es decir en el caso presentado si es el pie derecho o el izquierdo, para así tener más claridad sobre el conflicto subyacente.

La interpretación analógica es una forma adecuada para llegar a la sombra. Solamente es necesaria la valentía y vencer el miedo, que es el opuesto al amor. Con amor no hay enfermedad.

Que Dios nos bendiga.

Read Full Post »

Hay algunas personas quTranque Caimanese consideran que no tiene nada de espiritual el participar en asuntos mundanos como la política o tener alguna actividad económica. Asumen conforme a sus creencias que un ser espiritual debe ser un monje o un asceta, manteniendo siempre silencio y acogiendo a los sufrientes, aconsejando en cómo realizar rituales o viajes místicos, y se debe vestir con ropas raídas y escasas, ser vegetarianos de preferencia y beber solamente agua, ojalá de vertiente, y no cobrar nunca por sus consejos, su compañía  o artes de sanación.

El hombre es un ser espiritual en el tránsito de su experiencia terrenal. Y la experiencia terrenal tiene todos los ingredientes que conocemos, todos los ámbitos en que nos desenvolvemos, en los planos que conocemos. Nada escapa a su experiencia y todo tiene importancia en su devenir.

En el mundo ha habido seres altamente espirituales preocupados de asuntos mundanos, incluido la forma de gobernar, el sistema económico, las libertades individuales, las relaciones entre etnias, la esclavitud, las guerras, los asuntos religiosos, el bienestar general, la salud de las gentes y otros aspectos. En general estas personas, en su actuar, han puesto de manifiesto los problemas y han alertado además acerca de las consecuencias que acarrearía la mantención de los estados sobre los cuales se expresan. Como muestra tenemos a Lincoln, Martin Luther King, Nelson Mandela, Mahatma Ghandi, Jean D’Arc, Teresa de Calcuta, Alberto Hurtado,  el Rey Salomón, Jesús de Nazareth, Francisco de Asís y muchos más. Todos ellos dejaron huellas.

Sin embargo, su actuación hizo cambiar el mundo conocido, después de alertar sobre las consecuencias que acarrearía el mantener el status quo imperante en la forma de relacionarse, en la forma de gobernar y de concebir el mundo. Revelaron realidades indeseables y se rebelaron, actuando desde su espiritualidad en el plano físico.

Por lo tanto, participar en asuntos mundanos es una obligación, más aún cuando se previene a las gentes sobre las consecuencias de seguir haciendo lo que se está haciendo. Alguien tiene que tener la capacidad de ver más allá de lo aparente, de lo evidente y poder decirlo. Distinto es que a muchas personas ello les incomode y decidan expresar su disconformidad tratando de reducir el radio de acción de los que muestran estas realidades que a veces no se ven. Nada hay de censurable en participar en la vida de la sociedad. Quien lo quiera censurar debe ser capaz de observar qué es lo que lo mueve a esa reprobación, qué está detrás de esa actitud, aunque generalmente es la emoción del miedo. Quien se sienta particularmente tocado por lo que se expresa sin duda cambiará su actitud ante el ámbito denunciado, pero quien no se sienta conmovido será necesariamente por el temor al cambio y a los efectos que imagina tendrá en él o ella.

No dejaré de advertir que el modelo de crecimiento basado en la explotación irracional de la naturaleza traerá penurias en el futuro, debido a que no podemos aspirar a crecer infinitamente en un planeta finito que además se agota y reduce su hábitat utilizable. Los residuos de la sobreexplotación minera, con el envenenamiento de las aguas que utiliza y de la tierra circundante a la actividad productiva son cada vez más alarmantes. El agua desaparece en regiones donde el equilibrio entre la desertificación –muerte- y el verde –vida- se ha movido siempre por la cornisa, debido a la codicia. El agua que sobra no se puede ocupar debido a que es veneno puro. Entonces, el ser humano y toda la vida circundante está destinado a desaparecer. La sobreexplotación de los peces en la mar es otra arista en que se ve cómo la codicia del ser humano lo inhabilita para ser capaz de observar lo más simple de la naturaleza. La sobreexplotación de la tierra por doquier, en que se le utiliza sin importar las consecuencias, como la creación de bosques de pinos y eucaliptus en el sur de Chile, que generan erosión, embancamiento de ríos y sequía, y pobreza para todos los habitantes, excepto para los grandes inversionistas, que no viven ni por asomo en esos lugares. La demanda por energía eléctrica para satisfacer a la minería y a la industria anexa lleva a considerar como buenas aberraciones monumentales, destruyendo cuanto se encuentre a mano para el objetivo.

Hoy lo único que interesa es rentabilizar la acción en términos monetarios. Cualquiera que ella sea. Se ha reducido todo, naturaleza incluida, a recursos monetarios, a divisas, perdiéndose todo respeto por ella. Ha olvidado el hombre que por millones de años ha mantenido un equilibrio con la Tierra, que le ha proveído de cuanto ha necesitado para su vida. Hoy la desconoce y la agrede con fiereza, sin detenerse a observar que esa agresión es hacia él mismo. Se observa en esto que se pierde con ello toda norma ética, porque lo que prima es solamente el enriquecimiento, obviando que en poco tiempo más no quedará dónde gozar de dicho enriquecimiento.

El crecimiento no es sinónimo de desarrollo. El crecimiento son solamente cifras que muestran cuán rápido y en qué extensión vamos destruyendo el planeta en que vivimos, sin mirar el futuro. Y en pos de ese crecimiento vamos dejando la ética detrás de la puerta para poder dejar entrar el dinero.

Es necesario advertirlo, aunque muchos piensen que no tiene nada de espiritual.

Que Dios nos bendiga a todos

Foto: Tranque El Mauro, Caimanes, Región de Coquimbo, Chile.  Servirá de depósito de 1.700 millones de toneladas de relaves tóxicos, ubicado a sólo 8 kilómetros de la comunidad de Caimanes. El tranque es el relave más grande de Sudamérica y el tercero del mundo.

Read Full Post »

Older Posts »